Aunque la fecha de la matrícula funciona como referencia para la inspección del automóvil, eso no significa que el propietario tenga que esperar hasta esa fecha.
En Portugal, es posible llevar el automóvil a la inspección en los tres meses previos a la fecha correspondiente a la primera matrícula. Esta posibilidad se aplica tanto a la primera inspección como a las siguientes.
Por ejemplo, si la fecha de la primera matrícula de su automóvil es el 15 de diciembre, el propietario puede presentar el vehículo a la inspección periódica obligatoria a partir del 15 de septiembre.
Ya sea que haga la inspección cerca de la fecha de la matrícula o tres meses antes, la fecha de referencia siempre es la fecha de la primera matrícula. Los tres meses de anticipación sirven para que el propietario gestione la inspección con cierto margen, pero no alteran la calendarización establecida para el vehículo.
¿Vale la pena esperar hasta el último día?
Legalmente no hay ninguna ventaja en dejar la inspección para el último día. Por otro lado, adelantar el proceso ayuda a evitar posibles periodos de mayor demanda en los centros de inspección y a contar con mayor margen para resolver cualquier problema detectado en el vehículo.
Antes de llevar el automóvil a la inspección, el propio IMT (Instituto de Movilidad y de Transporte) recomienda verificar algunos elementos básicos, como el estado de los neumáticos, iluminación, limpiaparabrisas, espejos y cinturones de seguridad.
Además hay una cuestión que ha ganado importancia recientemente: desde el 1 de marzo, un vehículo que se presente a la inspección periódica obligatoria con una recall pendiente reprobará automáticamente. Para ayudar a los conductores a evitar este desenlace, ACAP y el IMT desarrollaron la plataforma RECALL, donde se puede verificar gratuitamente si su vehículo tiene alguna acción de recall pendiente.