¿Puedo cargar el coche en la calle con un cable desde casa? PSP responde

10 octubre, 2026

En un país donde muchos edificios no tienen garaje y donde la red de carga, aunque está creciendo, aún no satisface todas las necesidades, hay quien busca soluciones creativas para cargar el auto eléctrico en la calle desde casa.

Una de las opciones más evidentes pasa por extender un cable eléctrico desde una ventana o balcón hasta el automóvil estacionado en la calle. ¿Pero es legal? para disipar las dudas, nos pusimos en contacto con la PSP.

En respuesta a Razão Automóvel, la División de Tránsito y Seguridad Vial de la PSP no podía ser más clara: un cable que cruce una zona de circulación de vehículos, peatones o accesos a garajes puede constituir una contravención y dar origen a una multa.

El problema no es cargar, es el cable

El Código de la Carretera no tiene, naturalmente, un artículo específicamente dedicado a los cables de carga de automóviles eléctricos. Como nos explicó la PSP, la cuestión está en la forma en que se colocan en la vía pública.

El artículo 3.º del Código de la Carretera establece que nadie debe practicar actos que impidan o entorpezcan el tránsito o comprometan la seguridad, la visibilidad o la comodidad de los usuarios de las vías, con especial atención a los usuarios vulnerables. Quien infrinja esta disposición estará sujeto a una multa entre 60 euros y 300 euros.

Así, si un cable cruza una acera, un carril de circulación o un acceso a una cochera y dificulta la circulación, puede constituir una infracción. Y no es necesario que alguien tropiece con el cable para que exista un problema. La propia creación de un obstáculo a la circulación puede ser suficiente.

Prender el cable, colocarlo a cierta altura o intentar asegurar que nadie tropiece con él tampoco resuelve necesariamente la cuestión.

Según la PSP, lo importante es saber si su colocación impide o entorpece el tránsito o compromete la seguridad, la visibilidad o la comodidad de los usuarios de la vía. Un cable que obligue a un peatón a desviarse de la acera, por ejemplo, puede ser suficiente para crear ese problema.

El Ayuntamiento también puede tener una voz al respecto

La cuestión no se queda en el Código de la Carretera. Según la PSP, también pueden existir infracciones previstas en reglamentos municipales, especialmente relacionadas con la ocupación de la vía pública sin autorización del ayuntamiento.

O sea, incluso si una determinada situación no configura una infracción al Código de la Carretera, el uso del espacio público puede plantear otras cuestiones, dependiendo de las reglas de cada municipio.

También existen situaciones en las que la comunidad de condóminos puede entrar en juego. La PSP se remite, a este respecto, al Decreto-Ley n.º 93/2025, de 14 de agosto, que regula también la instalación de puntos de carga en edificios existentes.

El artículo 23 establece que, cuando la instalación de un punto de carga o toma eléctrica se realiza o pasa por partes comunes del edificio, debe comunicarse previamente a la administración del condominio.

Esta solo puede oponerse en las situaciones previstas por la ley, entre las cuales cuando exista un riesgo comprobado para personas o bienes o cuando la instalación dificulte la circulación en las vías comunes de acceso.

El mismo diploma deja, sin embargo, claro que cargar a través de una toma doméstica no es, por sí solo, el problema. En lugares no accesibles al público, la carga a través de este tipo de toma está permitida, siempre que se cumplan las reglas técnicas y de seguridad aplicables.

Entonces, ¿puedo o no cargar el auto por la ventana?

La situación casi recuerda a un conocido sketch de los Gato Fedorento: «Está prohibido. Pero se puede hacer. Solo que está prohibido». Sin embargo, en este caso, la respuesta es un poco más complicada: no existe una regla en el Código de la Carretera que diga simplemente que está prohibido cargar un auto mediante un cable que llega desde casa.

Lo que puede estar prohibido es la forma en que ese cable llega al automóvil. Si cruza la acera, la calzada u otro espacio público y crea un obstáculo para la circulación o un riesgo para los demás usuarios, puede haber lugar a una contravención.

Por ello, antes de convertir la ventana en una extensión de la toma, conviene recordar que, cuando el cable llega a la calle, deja de ser solo una cuestión de carga. Pasa también a ser una cuestión de seguridad y del uso del espacio público.

Diego Hernández

Soy periodista y apasionado del mundo automotriz. Desde Morelos sigo de cerca las noticias, tendencias y cambios que afectan a los conductores, con especial interés en movilidad, tecnología y actualidad del sector en México.