¿Los ciclistas deben usar las ciclovías?

2 septiembre, 2026

La relación entre automovilistas y ciclistas no siempre es fácil y una de las principales causas de desacuerdos se encuentra precisamente en el uso de las ciclovías. Después de todo, cuando hay una ciclovía junto a la carretera, ¿los ciclistas están obligados a utilizarla?

La respuesta es más simple de lo que parece: no necesariamente. La existencia de una ciclovía no significa, por sí sola, que su uso sea obligatorio.

En la práctica, un ciclista puede circular legalmente por la carretera incluso teniendo una ciclovía al lado. Todo depende de la señalización existente, como confirmaron a Razão Automóvel tanto la Autoridad Nacional de Seguridad Vial (ANSR) como la Policía de Seguridad Pública (PSP).

¿Qué dice el Código de Tránsito?

El Código de Tránsito enmarca estas vías como «pistas especiales», es decir, vías destinadas, mediante señalización, al tránsito de peatones, animales o determinados tipos de vehículos.

Aquí surge una diferencia importante. El apartado 1 del artículo 78 establece que, cuando existan pistas especialmente destinadas a determinados vehículos, «el tránsito de estos debe hacerse preferentemente por esas vías».

Es decir, esta regla, por sí sola, no establece que cualquier ciclovía sea obligatoria. La obligación puede, sin embargo, ser impuesta mediante señalización.

Cuando se circula por la vía de circulación, la bicicleta sigue siendo un vehículo y debe cumplir las reglas correspondientes. El apartado 3 del artículo 90 del Código de Tránsito determina que los velocípedos deben circular por el lado derecho de la vía, manteniendo una distancia de las aceras o arcenes suficiente para evitar accidentes.

La señal que lo cambia todo

La situación cambia cuando aparece la señal D7a — «Pista obligatoria para velocípedos», la conocida señal circular de fondo azul con una bicicleta blanca.

El mismo principio se aplica a las señales D7e y D7f, utilizadas en las pistas obligatorias destinadas simultáneamente a peatones y velocípedos, con o sin separación entre ambos tipos de usuarios.

La ANSR y la PSP fueron inequívocas en las respuestas enviadas a Razão Automóvel: cuando estas pistas están debidamente señalizadas con uno de estos signos, “el conductor de la bicicleta tiene la obligación de circular por la pista a la que está especialmente destinada”, quedando impedido de circular fuera de ella.

Esto ocurre porque las señales de obligación prevalecen sobre las reglas generales de tránsito. Por lo tanto, cuando existe un D7a, D7e o D7f, el uso de la pista deja de ser una opción.

¿Y si el ciclista no cumple?

También aquí la ANSR y la PSP dan la misma respuesta. El incumplimiento de una de estas señales constituye una infracción leve de tráfico, prevista en el Reglamento de Señalización de Tránsito. La multa varía entre 60 euros y 600 euros.

Por ello, la próxima vez que vea a un ciclista en la carretera con una ciclovía justo al lado, no basta mirar la ciclovía. También hay que fijarse en las señales. Sin una señal que imponga su uso, ese ciclista puede estar exactamente donde la ley lo permite.

Diego Hernández

Soy periodista y apasionado del mundo automotriz. Desde Morelos sigo de cerca las noticias, tendencias y cambios que afectan a los conductores, con especial interés en movilidad, tecnología y actualidad del sector en México.