¿Las llantas con presión alta reducen el consumo de combustible?

24 septiembre, 2026

Ahorrar gasolina es una preocupación constante para muchos conductores, que buscan reducir su consumo de todas las formas posibles. Algunos de estos trucos son realmente eficaces, otros son solo mitos que se repiten de generación en generación, sin que nadie cuestione si realmente hacen la diferencia.

Uno de los trucos más extendidos tiene que ver con los neumáticos, y más concretamente con su presión. La idea es simple: ¿incrementar la presión por encima del valor recomendado por el fabricante ayuda al coche a gastar menos combustible?

Ya hemos explorado este y otros trucos en este artículo, pero el tema de los neumáticos merece una explicación aparte. La respuesta corta es: sí, puede reducir ligeramente el consumo, pero eso no significa que sea una buena idea.

¿Por qué?

Los neumáticos son responsables de una buena parte de la energía que un automóvil pierde. Cuando ruedan sobre el asfalto, se deforman y crean resistencia a la rodadura, obligando al motor a gastar más energía para mantener el coche en movimiento.

La presión de los neumáticos tiene una influencia directa en esa resistencia: cuanto menor sea la presión, mayor tiende a ser la deformación del neumático y, en consecuencia, mayor la resistencia a la rodadura. También por eso circular con neumáticos con presión insuficiente hace gastar más combustible.

De ahí nace la idea de que, al aumentar la presión, se reduce esa resistencia y se logra ahorrar combustible. Y, en términos estrictamente físicos, hay algo de verdad en ello. El problema es que el consumo no es el único factor en juego.

¿Por qué no debe aumentar la presión?

A pesar de la preocupación por la eficiencia, la presión indicada por el fabricante no fue elegida solo para gastar menos. Es un equilibrio entre varios factores, incluyendo adherencia, comportamiento, frenada, confort y desgaste de los neumáticos.

Con una presión excesiva, el área de contacto del neumático con la carretera y la forma en que este trabaja se alteran. El desgaste puede concentrarse más en la zona central de la banda de rodadura y la adherencia puede verse afectada, especialmente en piso mojado.

O sea, puede que consigas reducir un poco la resistencia a la rodadura, pero lo haces a costa de características que pueden ser más importantes que una pequeña reducción en el consumo.

Y hay otro detalle: la presión indicada en el flanco del neumático no es la presión que debes usar en tu día a día. Para saber la presión correcta, debes consultar la información proporcionada por el fabricante del automóvil, normalmente en una etiqueta en la puerta del conductor, en la tapa del depósito de combustible o en el manual.

Además, es normal que existan valores diferentes para el eje delantero y trasero y para diferentes niveles de carga.

¿Cuál es la presión correcta?

Si la preocupación es gastar menos combustible, no hace falta inventar. Mantener los neumáticos en la presión recomendada ya ayuda a evitar la resistencia a la rodadura innecesariamente elevada provocada por neumáticos con presión insuficiente.

Vale la pena verificar la presión al menos una vez al mes y antes de viajes largos, de preferencia con los neumáticos fríos. Al circular, los neumáticos se calientan y la presión aumenta, por lo que una medición realizada después de varios kilómetros puede inducir a error.

Diego Hernández

Soy periodista y apasionado del mundo automotriz. Desde Morelos sigo de cerca las noticias, tendencias y cambios que afectan a los conductores, con especial interés en movilidad, tecnología y actualidad del sector en México.