La fábrica de Stellantis en Mangualde superó recientemente la cifra de dos millones de vehículos producidos. Un número que resume más de seis décadas de historia industrial en la Región Centro de Portugal, durante las cuales pasaron por sus líneas algunos de los modelos más icónicos de Citroën.
Todo comenzó en 1962, aún bajo la designación de Citroën Lusitânia. Dos años después, en 1964, vio salir de la línea de montaje su primer automóvil: un Citroën 2CV AZL. Fue el inicio de una relación entre Mangualde y el 2CV que duró 26 años y que terminó el 27 de julio de 1990, cuando la fábrica portuguesa produjo el último 2CV del mundo.
Pero el 2CV está lejos de ser el único clásico con acento portugués. Antes de que los vehículos comerciales ligeros asumieran un papel central en la actividad de la fábrica, Mangualde albergó algunos de los modelos más emblemáticos de la historia de Citroën. Del popular AX al sofisticado DS, pasando por el Méhari, GS o Saxo, estos son los coches que ayudaron a construir la historia de la unidad portuguesa:
Hechos en Portugal, pero con una peculiaridad
Decir que estos automóviles fueron producidos en Mangualde no significa que se fabricaran completamente en Portugal. Muchos llegaban a la fábrica en régimen CKD (Completely Knocked Down), es decir, en forma de conjuntos de piezas y componentes desmontados que luego eran montados en territorio nacional.
No era una solución exclusiva de Citroën. A principios de los años 60, Portugal impuso fuertes limitaciones a la importación de automóviles ya montados, llevando a los fabricantes que querían continuar presentes en el mercado nacional a apostar por el montaje local. El objetivo, al mismo tiempo, era fomentar el desarrollo de la industria nacional, incluyendo la producción de componentes.
Del 2CV al Saxo
Fue en este contexto cuando Mangualde empezó a producir el 2CV y, progresivamente, recibió muchos otros modelos de la marca francesa. Además de la versión de pasajeros, la fábrica produjo también las variantes comerciales AZU (1964-1970) y AK (1965-1976), una versión más larga y con mayor capacidad de carga.
Entre las primeras furgonetas producidas en la fábrica estuvo también el Citroën Type H, uno de los vehículos más reconocibles de la marca francesa.
Pero Mangualde estaba lejos de producir sólo modelos de vocación utilitaria. Entre 1966 y 1975 salió de las líneas de montaje el DS, el icónico tope de gama de Citroën, que por aquí ganó la curiosa alcunha “boca de sapo”. No fue el único. También el Ami —el original, mucho antes del cuatriciclo— fue producido en Mangualde entre 1965 y 1976.
Seguiron el Dyane (1967-1983) y el Citroën Méhari (1969-1983). Ya en los años 70, la fábrica produjo también el GS y más tarde su evolución, el GSA. El tope de gama CX, sucesor directo del DS, también pasó por Mangualde, incluyendo ejemplares de la versión Break transformados en ambulancias.
Entre medio hubo espacio para el peculiar FAF, un automóvil extremadamente simple pensado para mercados en desarrollo y que atrajo a las Fuerzas Armadas Portuguesas. En Mangualde llegaron incluso a producir versiones 4×4, hoy entre las más buscadas.
En los años 80 y 90, la producción siguió la apuesta de Citroën en modelos más compactos. Primero llegó el Visa, seguido del AX, cuya producción arrancó en 1990, y finalmente del Saxo. Producido entre 1996 y 2000, fue el último modelo de la fábrica concebido exclusivamente como automóvil de pasajeros.
El Saxo ya marcó el punto de inflexión de Mangualde, que emergió en 1998. En ese año arrancó la producción del Citroën Berlingo y del Peugeot Partner. El futuro de Mangualde estaba trazado: los comerciales ligeros pasarían a ocupar el lugar central en la actividad de la fábrica.
Es una especialización que permanece hasta hoy, aunque Mangualde también produce las versiones correspondientes de vehículos de pasajeros. Actualmente salen de sus líneas modelos de Peugeot, Citroën, Opel y FIAT, con motorizaciones de combustión y 100% eléctricas.
Más de seis décadas después del primer 2CV, Mangualde es hoy una fábrica muy diferente. Pero pocas fábricas en Portugal pueden presentar un historial donde conviven, lado a lado, nombres como 2CV, DS, Méhari, CX, GS, AX y Saxo.













