El nuevo Skoda Epiq es todo aquello que podríamos esperar de una propuesta de la marca checa. Y eso es un elogio.
Después de tanta anticipación, el SUV eléctrico más pequeño y asequible de Skoda fue finalmente revelado. Se llama Epiq y, si miramos todo lo que ofrece por los 28,820 euros por los que está disponible en Portugal, es justo decir que Skoda tiene aquí un competidor de peso para un segmento que no deja de crecer.
En la práctica, es todo lo que se espera de un Skoda. Robusto, sólido en carretera, bastante cómodo y, como es habitual en la mayoría de las propuestas de la marca checa, muy espacioso.
Tuvimos la oportunidad de evaluarlo incluso antes de su revelación, en Oporto, cuando condujimos una unidad camuflada de preproducción. Y ahora que todo dejó de estar limitado a “los secretos de los dioses”, fuimos a la región de Tirol, en Austria, para un primer contacto más prolongado.
Comencemos ya por el capítulo estético, pero prometo ser breve en este punto. Y es que, como se suele decir, «a los gustos no hay que discutirles». Aun así, la apariencia del Skoda Epiq convence con facilidad, una opinión compartida por varios colegas con quienes pude intercambiar algunas palabras durante este primer contacto.
El Epiq es el primer modelo de Skoda en adoptar por completo la nueva lenguage visual Modern Solid, y eso se traduce en la nueva máscara negra en la parte frontal y en la nueva firma luminosa en forma de “T”, en ambos extremos. A esto, se añaden parachoques, arcos de las ruedas y paneles que le dan un aspecto robusto y aventurero.
El más espacioso del segmento
Pero es sobre todo en el interior donde este pequeño SUV lleva ventaja frente, por ejemplo, al Volkswagen ID. Polo y al CUPRA Raval. Aunque todos miden alrededor de 2,6 metros entre ejes, Skoda logró, con los mismos “ingredientes” de los demás, ofrecer más espacio para los ocupantes traseros y un maletero de 475 litros.
Son 34 litros más que los “primos” alemán y español, y 75 litros más que el Kamiq, la versión de combustión de Skoda. Estos valores son aún más impresionantes cuando se comparan con propuestas de segmento superior. Frente a un Volkswagen Golf o un Toyota Corolla, por ejemplo, son 94 y 114 litros, respectivamente.
En el capítulo tecnológico, y tras más de 170 kilómetros recorridos, la pequeña instrumentación digital de 5,3″ y el sistema de infoentretenimiento de 13″ resultaron ser más que suficientes. Este último es nuevo y, además de los gráficos que ya conocemos de la marca, se basa en Android, siendo más rápido de operar.
Más abajo encontramos aquello que la mayoría de fabricantes insiste en eliminar: una consola con botones físicos que dan acceso a las funciones más usadas durante la conducción. Gracias por escucharnos, Skoda.
Confort y eficiencia imperan
En carretera, no hay dudas: al volante es ligero, ágil en maniobras y muy predecible; el Epiq está claramente afinado para ser una propuesta más centrada en el confort. Y esto, lejos de ser una crítica, es un elogio.
La unidad con la que pude convivir durante más de 170 kilómetros era el Epiq 55. Es decir, aquella que combina la batería de mayor capacidad (52 kWh) con el motor eléctrico más potente (211 cv), y que además es la más cara, con precios que arrancan en 34,930 euros, aproximadamente.
Después de muchos kilómetros por carreteras secundarias y autopista, no tengo dudas de que esta es una de las versiones más interesantes de la gama, aunque también sea la más cara. Y aun con poco más de 1600 kg, los 211 cv demostraron ser muy capaces.









